jueves, 26 de febrero de 2009

El placer de las cosas banales

Creo que entre la noche de ayer y la mañana de hoy ha sido el tiempo en el que más he disfrutado de las cosas mundanas y banales. No por nada en especial, simplemente espontaneidad absoluta, algo que cuando te levantas por la mañana no piensas en ello.
Todo comenzó ayer por la noche. Tras una conversación muy divertida con dos "Hamijos", me fui a tumbarme al sofá, escondido bajo una manta con un vaso de batido de chocolate. Y no contento con ello, me decido a poner la televisión  y veo que va a empezar Muchachada Nui. Ferpecto, pensé yo. Lo ideal para una noche de miércoles en casita.
Después, me voy a dormir, pensando que mañana no tenía que madrugar como los otros días. Y así es, hoy me he levantado tardísimo para lo que acostumbro los días de curro, aunque, aún así, todavía hay muchos días en los que llego más tarde a casa. A las seis y cuarto en pie para ir al tajo. Será que es porqué ya no me peino, ni me preparo ni uso perfumes caros... pero vamos, que estaba medio groggy. Aquí llega el momento que mas odio de la mañana. Tomar un café. Lo odio porqué el sabor me parece repugnante, pero lo necesito porqué si no no aguantaría. Contradicciones de la vida. Pero, acto seguido, llega una de estas banalidades placenteras. la música. Sin música, no soportaría estar vivo creo yo. Por eso quizá vaya con ella a todos lados. 
Pero la verdadera banalidad que más me ha gustado es la que ha tenido lugar después, al llegar a casa. Iba prácticamente corriendo al hogar para que tuviera lugar cuanto antes. Unas ganas inmensas. Así que he decidido adaptar una famosa frase para esta entrada, que resume basicamente porque la he escrito. Mea y deja vivir.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Lo bonito que es el Metro.

Metro de Madrid. Vuela. Sí, por los cojones.
Pero me da igual. Me encanta el metro. Olerá mal y muchas veces tendrás estrecheces, pero me da igual. me sigue encantando. Es el único sitio de Madrid donde puedes ver todo mezclado y como es la gente. 
Por ejemplo, si me vierais a mi, veríais alguien a quien le encanta estar en su mundo. Ponerse la música a todo volumen y evadirse del mundo para viajar al suyo propio. Algo que tiene bastante razón, esos espacios propios tuyos y prácticamente impenetrables por los demás donde guardar todos tus secretos me parecen importantísimos en cada ser racional. Y me gusta, de vez en cuando, resguardarme en ellos, pero siempre mirando al futuro. Pero vayamos a la idea del post.
Estos días he empezado a trabajar como aforador del Metro, y, como el curro es un coñazo inmenso, me entretenía (aparte de con la música, claro) observando a la gente. Y ves muchas cosas curiosas. Por ejemplo, señoras que se tiran 2 horas de reloj hablando en el andén. No es que me parezca malo, de hecho me da exactamente igual, pero me extrañó muchísimo que quedaran en un sitio como ese. O, otro ejemplo, un hombre que entró al metro, se fue al andén, se sentó, empezó a leer, y cuando se terminó el libro, se aburrió, o lo que sea, y salió del metro sin pisar el tren.
Aunque lo que más me gusta del metro es su multiculturalidad. Allí vas a encontrar absolutamente de todo sin que haya, practicamente, ningún problema (en lo que llevo currando no ha habido ninguno, pero gilipollas hay en todos lados).  Da igual sexo, raza, religión, ideología, tribu urbana o marca de pasta de dientes, en el 99% de los casos la gente va de buen rollo. Y eso se agradece mucho, y mas en estos tiempos que corren, donde las noticias, mas que noticias son sucesos.

Presentación...

Vaya, me he animado a crear un blog. Esto no quiere decir que lo continue, ni siquiera que el finde me acuerde de que tengo un blog. Pero hace un par de días ya me entraron ganas, y por las dudas ya mencionadas (por eso y porque el finde dormí bastante poco y tenía cero ganas de hacer otra cosa que no fuera dormir) no lo probé. Pero esta mañana, leyendo al gran escritor YOMISMO2, A.K.A. Mr Hide (aunque hay gente que le llama Antonio, manías raras de cada uno) y el blog en el que participa, Patociencia, me hicieron decidirme.
Así que voy a presentarme, tras tanto preámbulo.
¿Porqué el título del blog? "Yo contra todos", gran tema de SFDK cuando Zatu todavía era el Ingeniero, representa un poco lo que soy, lo que escribo y lo que vivo. Normalmente no estoy de acuerdo en casi nada de lo que sale por la tele, de lo que leo en los periódicos o de lo que leo por Internet. Y que cojones, también porque me encanta la música, y mi blog tenía que tener nombre de canción sí o sí.
¿Qué temas trataré? Los que me dé la gana. Lo primero que se me ocurra en un momento de inspiración o algo que lleve pensando un mes. Todavía no lo he decidido. Quizá abra un post pot esta noticia o lo abra por algo serio. Quizá un día no quiera escribir sino poner una canción, y la ponga. O una foto. O hablaré del Estu. O en un momento de enajenación mental me ponga a cagarme en todo y todos.
Demasiadas posibilidades como para averiguarlas todas en este preciso instante.
Y ya, sin nada más que añadir, me despido. Ya me iré manejando mejor en los blogs y aprenderé a poner cosas chulas, hasta entonces, contentaros con leerme, algo de lo que no puede presumir todo el mundo (sacando mi lado Egotrip ejem ejem)